

El síndrome del impostor —también llamado síndrome del fraude— es un patrón psicológico en el que personas exitosas son incapaces de reconocer sus propios logros. La sensación es que en cualquier momento alguien va a «descubrir» que no eres tan buena como parece.
Alguien te dice «¡qué bien lo haces, felicitaciones!» y tu mente responde automáticamente: «Si supieran que en realidad no soy tan buena… No me merezco este elogio… Hay personas mucho mejores que yo.»
Eso no es humildad. Eso es autobullying.
Y el autobullying, desde la perspectiva del Método EPI, es una forma de analfabetismo relacional —pero dirigido hacia adentro. No sabemos relacionarnos bien con nosotros mismos porque nadie nos enseñó a hacerlo.
El analfabetismo relacional no es maldad ni debilidad: es una brecha de conocimiento. No sabemos cómo tratar a los demás porque nadie nos enseñó. Pero tampoco sabemos cómo tratarnos a nosotros mismos —y ahí es donde el síndrome del impostor encuentra su hogar.
Cuando alguien no tiene herramientas relacionales, la voz más fuerte que escucha adentro suele ser la más cruel. Y esa voz tiene nombre.
Imagina que eres el capitán o la capitana de un barco. Tú tienes el timón. Pero dentro de ese barco hay cuatro asesores que hablan todo el tiempo y quieren influir en tus decisiones:
1. El Bully de la cabeza: Su trabajo es acabar con alguien —contigo o con alguien más. Cuando no te sale algo bien, te dice: «Nunca vas a lograrlo. No deberías estar aquí. No mereces ese reconocimiento.» Es la voz del síndrome del impostor en su versión más agresiva.
2. La Víctima de la cabeza: Su trabajo es pedirte que esperes a ser rescatada. Te dice: «Soy la peor. Ojalá alguien viniera a resolver esto por mí. No sirvo para nada.» Nótese la diferencia brutal entre «me equivoqué» y «soy una equivocación». La víctima vive en ese segundo lugar.
3. El Testigo Pasivo: Es el asesor que nunca toma posición. Valida al bully con silencio o con frases como «bueno, algo de razón tiene…» Su indiferencia es, en muchos casos, lo que más duele. También le da fuerza a la víctima con frases como «bueno, es cierto que te va mal y que nunca has podido…«
4. El Aliado Empoderador interno: Este es el asesor que sí te sirve. Te dice: «Te equivocaste, y eso tiene solución. No mereces maltratarte por esto. Podemos aprender y probar algo diferente.» No minimiza los errores, pero tampoco te destruye por ellos.
El problema del síndrome del impostor es simple: tenemos más relación con el bully de la cabeza que con nuestro Aliado Empoderador Interno. El bully grita, la víctima llora, el testigo pasivo asiente —y el aliado apenas se escucha.
Carol Dweck descubrió algo fundamental: la manera en que nos hablan de pequeños genera una mentalidad fija o una mentalidad de crecimiento.
La mentalidad fija dice: «O tienes el talento o no lo tienes.» Cuando algo no sale bien al primer intento, el bully de la cabeza aprovecha ese espacio para decirte: «Ves, esto no es lo tuyo.»
La mentalidad de crecimiento, en cambio, dice: «El esfuerzo, la constancia y el aprendizaje son el camino.» Desde ahí, el Aliado Empoderador puede decirte: «Aún no has llegado, pero mira todo lo que ya lograste.»
El síndrome del impostor florece en la mentalidad fija. Y se debilita cuando el Aliado Empoderador empieza a hablar más alto.
El primer paso es conocer a tus cuatro asesores. Identificarlos. Ponerles incluso nombres propios si quieres —personas reales, personajes de películas, lo que te funcione. Porque cuando puedes decirle «ya te escuché, Carolina» a tu bully interno, ya no eres tú esa voz. Eres quien la observa. Y eso cambia todo.
Te invito a ver este video donde explico los 4 personajes en detalle, con ejemplos concretos de cómo habla cada uno y cómo puedes empezar a reconocerlos en tu propia cabeza:
¿Cuál de los 4 personajes conduce tu barco? Míralo aquí
Como dice Stan Davis: «Primero te hacen bullying, y después te haces autobullying.» Es habitual. No es normal, pero es habitual —y los hábitos se pueden cambiar.
No te mereces maltratarte. Te equivocaste, sí. Pero tú no eres una equivocación.
El Aliado Empoderador que vive en ti puede aprender a hablar más fuerte. Y eso es exactamente lo que trabajamos en Generación EPI.
Saludos!
Alejandra Schatzky Cohen
Chief Emotions Officer
Generación EPI
Creamos ambientes positivos para empoderarte y convertirte en un innovador natural.
El síndrome del impostor, a veces llamado síndrome del fraude, es un trastorno psicológico en el cual las personas exitosas son incapaces de asimilar sus logros, y la persona siente que la van a atrapar en la mentira porque en realidad no es tan buena en lo que hace como la gente cree.
Cuando te dicen “¡te felicito! ¡qué bien lo haces!” y tu reacción inmediata es pensar: “si ellos supieran que en realidad no soy tan buena en lo que hago, si supieran que en realidad yo no soy tan profesional como dicen, si supieran que todo esto es mentira… Yo no me merezco estos cumplidos, pues no soy tan buena como el de al lado”, ahí es cuando el síndrome del impostor está «jugando» contigo.
Sin embargo, en Generación EPI hablamos de autobullying, y estas frases son parte del maltrato que nos hacemos a nosotros mismos. Pero, ¿de dónde viene y cómo lo resolvemos?
Carol Dweck realizó una fascinante investigación donde descubrió que la manera en la que le hablamos a los niños, genera una mentalidad fija o una mentalidad de crecimiento Su libro nos habla muy claramente cómo lograr pasar de una mentalidad a la otra. ¡Te recomiendo mucho su lectura!
La mentalidad fija nos dice que “para lograr algo tienes que tener talento, inteligencia, un don”. Frases tales como “tú eres inteligente”, hacen que, más adelante en la vida, cuando las cosas no te salen espectacularmente bien al primer intento, abandones porque piensas: “no soy inteligente para esto, esto no es lo mío, no soy bueno en esto, yo no puedo”. En este tipo de mentalidad no puedes aprender, simplemente tienes el don o no, tienes las habilidades o no, y entonces, no está en tu poder crecer ni cambiar.
La mentalidad de crecimiento, en cambio, nos dice que “para lograr algo, hay que poner esfuerzo, disciplina, constancia.”. Frases tales como “te esforzaste mucho para lograr esto”, hacen que, más adelante en la vida, cuando las cosas no salen como yo sueño que salgan, yo me puedo decir “aún no has llegado a lo que quieres pero mira todo lo que si has logrado hasta ahora”. En esta mentalidad, está en tus manos lograr lo que te propones porque siempre puedes aprender, cambiar, mejorar…
En la mentalidad de crecimiento es en la que puedes reconocer tus logros.
El autobullying tiene ambos. Como no hago las cosas perfectas (mentalidad fija), como no soy perfecto como la cultura me dice que debe ser, entonces yo no merezco un elogio, unas felicitaciones ni nada por el estilo. No me lo merezco porque en realidad todavía me falta demasiado (síndrome del impostor) y nunca podré lograrlo porque como no tengo talento, entonces jamás podré.
Por supuesto que esto es un caso extremo pero en todos los momentos, nos decimos estas cosas en menores grados y ante diferentes situaciones. Por ejemplo, “te felicito por tus hijos, se ve que eres buena madre”. En lugar de sonreír y decir gracias mientras pasas una película mental de todos los buenos momentos y todas las veces que te esforzaste por superar los malos momentos, tu película mental te muestra únicamente los malos momentos y el “desastre” que eres “en realidad”.
Aprendiendo y aplicando los 4 pilares de Generación EPI y atravesando un proceso de cambio cultural.
Para hacerlo, puedes tomar una llamada gratuita introductoria con nuestra Coach de Cambio Cultural, Paula Schatzky, para que te explique cómo funciona el coaching de cambio cultural y cómo podrías pasar de sentirte un impostor a aprender a valorar y reconocer tus logros dando click aquí.
También puedes leer otros artículos de nuestro blog, como estos dos que te recomiendo:
“Mis logros no valen para nada”
NO TE AUTOEXCLUYAS. Date permiso de estar bien, de sentirte empoderado. Darte permiso es un gran paso hacia el cambio cultural.
Puedes descargar también nuestro podcast gratuito: «Cómo lograr el hábito de reconocer tus logros» (Aún cuando creas que no has logrado nada!)
Si quieres ver nuestros videos, síguenos en nuestro canal de YouTube que actualizamos constantemente con nuevos materiales.
Saludos!
Alejandra Schatzky Cohen
Chief Emotions Officer
Generación EPI
Creamos ambientes positivos para empoderarte y convertirte en un innovador natural.
Escríbenos
1 Comment
Excelente debo decir q en muchas oportunidades esos pensamientos viene a mi