

Hayas visto o no la ceremonia de los Premios Oscars, esta semana todos escuchamos hablar de lo que pasó entre Wiil Smith y Chris Rock.
En medio de la presentación al “Mejor documental” que estaba haciendo Chris Rock, Will Smith se levantó de su asiento y subiendo al escenario, le dió un golpe al presentador quien se burló de una condición que tiene la mujer de Smith llamada alopecia, un trastorno autoinmune que provoca la caída del cabello.
El debate fue intenso, acerca del rol de los comediantes, de la violencia justificada en la defensa de un otro, en sí las lágrimas posteriores de Smith eran verdaderas o si sirven como “pedido de perdón”, etc.
Lo cierto es que el debate en sí mismo no produce más que conclusiones inciertas, porque finalmente cada cual se queda con lo que más le resuena.
Pero como solemos plantear en Generación EPI, “saber y no hacer es no saber”.
No importa si Will Smith sabe que lo que hizo está mal sino hace algo al respecto (además de llorar), ni importa si Chris Rock sabe que su broma no era una broma si no hace algo para cambiar en el futuro sus “gags”
Tampoco importa si la audiencia sabe que “todo estuvo mal” si nadie actúa para que este tipo de situaciones no vuelvan a repetirse o actúa como simples espectadores cuando presencian algo como lo del último domingo.
Por eso, creemos que es importante pensar qué debería saber cada uno de los actores de este suceso y qué podrían hacer en situaciones como estas.
Y pensando un poco, grabé este mini video donde te cuento que creo yo que deberían haber hecho todos ellos:
https://www.instagram.com/reel/Cbx_ginFsIP/?utm_source=ig_web_copy_link
¿Pero qué pasa cuando una relación se rompe porque desconoces cómo actuar en ese momento? ¿Queda rota para siempre? ¿Alcanza con pedir perdón?
En Generación EPI sabemos que no es suficiente. Sabemos que reparar relaciones rotas es posible si se cuenta con una guía adecuada para hacerlo.
Una relación rota no es solo algo doloroso o incómodo. Una relación rota implica menos o nada de diálogo; implica no querer ir a trabajar para no enfrentarse con ese con el que se ha roto el vínculo, y claramente ello redunda en los resultados obtenidos; implica niños que no quieren ir a la escuela para no soportar las miradas de aquellos con los que la relación se quebró; implica problemas entre padres e hijos, entre parejas o en el seno familiar que muchas veces duran años y sólo crecen hasta convertirse en una historia que ya no sabemos cómo resolver.
Porque para reparar una relación rota no hace falta sólo ganas. Hace falta saber cómo hacerlo y proponerse cuándo intervenir para lograrlo.
¿Y tú qué opinas? ¿Crees que a Will Smith le serviría saber cómo pensamos y vivimos en Generación EPI?
Alejandra Schatzky Cohen
Chief Emotions Officer
Generación EPI
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