

Sentir pertenencia a un grupo de estudiantes es una NECESIDAD REAL cuando eres niño o adolescente. No es un deseo o un capricho, es una NECESIDAD.
Cualquier riesgo de ser excluido de un grupo o “clique” es demasiado elevado porque la “exclusión duele más que un golpe”. Por eso, cuando les pedimos que incluyan a alguien nuevo o que defiendan lo que consideran correcto, muchos no lo hacen.
Pero nosotros, como adultos, si hacemos las cosas bien en ese sentido, ¿verdad? ¿Y acaso los adultos nos comportamos distinto? Veamos.
Como adultos deberíamos saber que no necesitamos encajar y pertenecer al grupo altamente popular, y que podemos tener nuestra propia personalidad, que no tenemos que ser invitados a «la fiesta», ¿verdad?
«Ya sea un verdadero desaire o simplemente un malentendido, cuando un padre se siente excluido en la escuela de su hij@, es más que desalentador. Las inseguridades adolescentes vuelven a despertar como un virus latente. De repente, la escuela es un lugar en el que te sientes obligad@ a interactuar con ‘amigos’ en los que ya no confías. En última instancia, si los padres no sienten que pueden establecer vínculos con otros padres, es probable que abandonen la escuela en sí». – Leslie Crawford
Cuando un niño es excluido de un grupo, continuamente aislado y excluido por los demás, no lo invitan a fiestas, se sienta solo en la cafetería, etc., está siendo sometido al bullying social.
Algunas escuelas intentan contrarrestar estas situaciones asignando a alguien del personal para saludar al estudiante objetivo de una manera especial cada mañana, o asignándoles tareas durante momentos difíciles para que estén ocupados y no se sientan excluidos o aislados.
Pero, ¿qué sucede después de la escuela cuando los padres están a cargo? ¿Qué sucede cuando todos los demás niños se juntan porque sus padres son amigos y no confían en «esa nueva mamá», o simplemente no se dieron cuenta de que la mamá había sido excluida del grupo de transporte compartido (“carpool”)?
¿Qué sucede cuando los niños salen de la escuela y ven al grupo de padres charlando en el estacionamiento y a otros padres aislados en otras áreas más alejadas?
¿Qué sucede cuando las madres tienen un chat donde dejan a solo algunas por fuera?
¿Qué ocurre cuando un grupo de padres organiza una salida y no invitan a otros padres porque “no les caen bien”?
¿Te ha pasado como adulto sentir esto?
«En mi opinión, la mayoría de las veces estas cosas son involuntarias», dice Tim Sullivan, fundador de PTO Today. «Ni siquiera son conscientes de que están dejando a alguien afuera. Naturalmente te juntas con las personas que conoces. La persona nueva no conoce a nadie y entra. ¿Cómo se siente? Los miembros anteriores no intentan hacerla sentir malvenida a propósito».
Es muy probable que los padres no se den cuenta de lo que está sucediendo, y cuando lo hacen, podrían pensar: ¡bueno, no es mi culpa, la nueva mamá no sabe cómo encajar! ¡Ese padre es extraño y no entiende nuestra cultura! Deberían ser ellos quienes hagan el esfuerzo.
Puedes escuchar comentarios como: «la llamamos UNA vez y le dejamos un mensaje en el buzón de voz para que se una a la asociación de padres, pero trabaja y nunca está disponible».
Quizás comentarios como: “ella debería pedir entrar al chat de padres, yo no puedo estar persiguiendo adultos para que entren”.
Ninguno de nosotros quiere que nuestros hijos sean excluidos ni tampoco queremos ser los padres de los niños que están haciendo bullying y agrediendo.
Pero, ¿qué pensaría tu hij@ si eres tú el o la que excluye a un padre nuevo? ¿Acaso no aceptaría de alguna forma inconsciente que no hay nada de malo en esa exclusión porque “si mamá o papá lo hacen, debe estar bien…”?
Los niños, igual que la mayoría de nosotros, aprenden por observación y repetición, y los padres son los primeros “modelos” que los niñ@s tienen para observar y aprender de ellos.
¿Qué podemos hacer para prevenir estas situaciones y ponerles fin?
Los padres tenemos la herramienta más poderosa a nuestra disposición: MODELAJE.
Cuando los padres incluyen a alguien nuevo, cuando hacen un esfuerzo constante y consciente de incluir a los padres de ese niño excluido, otros padres pueden seguir el ejemplo. Y luego, es probable que los niños también lo hagan.
Si tú te conviertes en ese padre, en esa madre #AliadoEmpoderadorAliados que le facilita a otros sentir pertenencia, tus hijos harán lo mismo y se convertirán en líderes positivos de gran influencia.
No ignores tu responsabilidad como “educador” de tus hijos. Si crees que el bullying y la exclusión se aprenden solamente en la televisión o viendo a otros niños, te equivocas.
Haz la prueba de invitar a alguien nuevo y luego alienta a tus hij@s a hacer lo mismo. El padre o la madre nuev@ te lo agradecerá, y tus hijos también.
Te mando un super abrazo a la distancia
Alejandra Schatzky Cohen
Chief Emotions Officer
Generación EPI
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