.

  • Facebook
  • Gmail
  • LinkedIn
  • Twitter
  • Buffer

 

“La felicito, es un varón…” .

 

“La felicito, es un varón…” dijo la partera.
Ese momento único de recibir a un hijo tan deseado. Ese momento donde lo único que existe es la felicidad plena de convertirte por primera vez, o tal vez por segunda o tercera.. en el acto más hermoso de ser MAMÁ…

Cambio de planes.

Ese viaje en el cual te decidiste emprender cuando esperas la llegada de un bebé.  Seguramente te preparas para llegar al lugar de tus sueños (en mi caso, un viaje a la Polinesia, vestida de blanco con sandalias de verano, lentes de sol y el pelo al viento) para encontrarte que tu destino era muy diferente al planificado: casi como llegar al polo Sur, con 20 grados bajo cero y una gran montaña de nieve que no te permite ni caminar).

De repente pasa, un cambio de planes.

Ese es precisamente el momento en el cual te confirman que tu hij@ tiene una discapacidad. (En mi caso, mi hijo tiene el síndrome genético Smith Magenis) Definitivamente cambian TODOS los planes que tenías en mente.

 

¿Por qué a mi? ¿Qué hice yo para merecer esto? ¿Estaré pagando algún castigo?

 

Todas preguntas que conducen al “auto bullying”, al auto maltrato.

Nadie merece ser maltratado…¡y yo tampoco! Entonces, ¿por qué me permito este “auto maltrato”? Este autobullying que solo conduce a desempoderarme y quitarme la confianza que debo tener para lograr seguir diciendo YO PUEDO, y más aún después de un diagnóstico de discapacidad.

La imagen publicitaria de una madre poco tiene que ver con la realidad de la mayoría… y aún menos con la realidad de aquellas mamás que debemos lidiar a diario con una discapacidad.

Llevo más de 18 años (desde que nació mi hijo con discapacidad intelectual) presenciando familias enteras tomadas por el miedo y el “¿por qué a mí?” cuando se enteran de lo que les toca vivir.  Empiezan a hacerse la idea de acompañar a sus hijos empujando una silla de ruedas o aceptar que la única forma en la cual podrán “escuchar” un TE QUIERO es solo escrito por WhatsApp desde el mundo mismo de un niño con autismo.

 

Ese momento en el cual te colocas en el papel de VÍCTIMA. ¿Por qué a mi?

 

Una víctima está en posición de pasividad absoluta. No puede hacer nada, precisamente porque es una víctima. ¿No es mejor recuperar el “poder”, volver a tener confianza, dejar ese lugar de víctima para convertirte en una persona empoderada, dueña de su vida, responsable de sus acciones y con la posibilidad de llevar adelante esta situación que tocó vivir? 

Ese diagnostico que será de por vida, y que a lo sumo variarán los logros que vaya teniendo con la ayuda de una absoluta conexión de AMOR y de apoyo incondicional. De este amor incondicional les hablaré en un próximo blog…, ¡da para hablar un libro entero!

 

Día a día, paso a paso, con mucha paciencia, sabiendo que nadie merece ser maltratado, que ¡yo tampoco!… y trabajando en la inclusión se logra llevar una discapacidad cercana adelante.

 

Sabiendo que, más que nunca, será necesario hacer foco en lo positivo y lograr convertirnos en aliados empoderadores para creer en el otro, ayudarlo a tener la confianza necesaria para que logre decir YO PUEDO y alcance su máximo potencial.

.

  • Facebook
  • Gmail
  • LinkedIn
  • Twitter
  • Buffer

En el caso de la discapacidad, no tenemos el control… lo que si tenemos es el potencial de dejar de hacernos autobullying y en el camino, recuperar nuestro empoderamiento personal que hará que empoderemos no sólo a nuestro hijo con discapacidad, sino también a TODO nuestro entorno. 

No hay culpables, solo seres humanos con la capacidad de accionar hacia un mundo mejor.

 

Somos seres humanos y sociales.

Está comprobado que la exclusión duele más que un golpe. Practiquemos la inclusión, encontremos un espacio para ayudar al otro. Todos merecemos una oportunidad. Fijemos el foco en aquello que podemos aprender del otro, porque todos tenemos algo que enseñarnos en esta vida. Busquemos nosotros también, como mamás y papás de hijos con discapacidad, la conexión con otros. Dejemos de ser “victimas” para convertirnos en aliados de otros también. Ayudar empodera. 

Dejemos de hacernos malas preguntas para las cuales seguramente encontraremos buenas respuestas.

Si tienes un hijo o un familiar cercano con discapacidad, te invito a dejar de preguntarte “¿por qué a mi?” y comiences a preguntarte: “¿para qué a mí?”. Seguro conseguirás respuestas que lograrán empoderarte….

En mi caso, la respuesta es: para encontrar el “propósito de mi vida.”

¡Gracias hijo!

Saludos!

 

Paula Schatzky
Head Coach de Cambio Cultural
Generación EPI

 

Creamos ambientes positivos para empoderarte y convertirte en un innovador natural.

Alejandra Schatzky| CEO, Generación EPI

 Déjanos tu correo y te envíamos una copia de la guía CÓMO DAR A LOS PADRES «MALAS NOTICIAS» Y NO SUFRIR EN EL CAMINO… a tu bandeja de entrada.

¡Prepárate para Lograr Más Sin Bullying! ¿Recibiste el regalo que enviamos a tu email? Revisa tu carpeta de correo no deseado (spam) o la de promotions, e indica que el correo electrónico NO ES SPAM y descarga tu guía. Escríbenos a info@generacionepi.com si no te llega el enlace de la guía de regalo.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This

Comparte Este Blog

Y seremos más las personas Empoderadoras, Positivas e Innovadoras

Comparte Este Blog

Y seremos más las personas Empoderadoras, Positivas e Innovadoras

Shares
Abrir chat
1
¿Necesitas ayuda?
¿Listo para empoderarte? ¿En qué te podemos ayudar?